Iván Rodríguez Duch relata los logros de sus alumnos como si fueran propios: “Un chico consiguió un beso en la primera cita, otro volvió a su casa con los múmeros telefónicos de tres mujeres y el más entusiasta ya no se limita al boliche y es capaz de encarar en el tren, en el colectivo y hasta en la calle”.

A los populares programas de televisión de solos y solas, las agencias matrimoniales y los viajes para solteros, ahora la ciudad de Buenos Aires suma una propuesta única en América latina: una escuela de seducción en la que se les enseña a los hombres tímidos la manera de conquistar a las mujeres.

Se trata de un movimiento a nivel mundial, que surgió en Canadá y Estados Unidos, y que luego se expandió a Croacia y Australia. Las escuelas de seducción intentan, cada una con distintos métodos, difundir estrategias básicas para atraer a las mujeres: desde cómo iniciar una conversación, qué perfume usar y qué actitud tomar en cada etapa de la relación.

En Buenos Aires, Rodríguez Duch, de 22 años, y Martín Albamonte, de 26, se sumaron a este fenómeno y abrieron su propia escuela en el barrio de Belgrano. Por “Seducción Secreta” —así se llama— ya pasaron 60 alumnos y la demanda no para de crecer. Tienen cursos intensivos y clases teóricas y prácticas, que sirven para “enfrentar la realidad y poner a prueba todo lo que se aprende”, según explicó uno de los entrenadores a La Razón.

Concurren hombres de 22 a 44 años que se sienten “inferiores” al sexo opuesto. Les dan lecciones teóricas y prácticas.

“En las clases se brinda un listado de frases clave para empezar a hablar con las mujeres y se trata de sacarle el miedo a los alumnos de rebotar, porque esto es un proceso largo y se puede fallar varias veces hasta conseguir un teléfono”, remarcó Rodríguez Duch, quien contó que siempre tuvo una dificultad para acercarse a las mujeres. “Era muy tímido, hasta que entendí que tenía un problema y que debía hacer algo para cambiarlo”, contó.

Así, participó en internet de los foros de los expertos en seducción y conoció a Martín Albamonte, un joven que representaba la antítesis de él: este mago de profesión no tenía ningún problema para relacionarse con las mujeres y sus citas siempre eran exitosas.

TODA UNA EMPRESA

Ahora, “Seducción Secreta” cuenta con la estructura propia de una empresa: muchos de los cursos que se ofrecen ya no tienen cupo disponible, ofrecen bibliografía para las clases teóricas, dan consejos sobre moda, lenguaje corporal y tono de voz y cobran distintos precios para cada entrenamiento.

En su sitio web, estos jóvenes entrenadores aseguran tener la fórmula de la seducción y hasta se auto promocionan, cuando expresan: “Vas a ver nuestros acercamientos a mujeres. Nos vas a ver consiguiendo besos y números de teléfonos con increíble facilidad y, en pocas clases, vas a lograr lo mismo”

El perfil de los alumnos es de 22 a 44 años y la mayoría “son tímidos y se sienten inferiores a las mujeres”, indicaron los entrenadores. Para muchos sociólogos, enseñar este tipo de cuestiones en la era de las comunicaciones es un reflejo más de que la gente está cada vez más sola.

Por Mercedes Mendez

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