También se aprende a ser dandy

La escuela se llama Seducción Secreta y por medio de clases prácticas y teóricas ayuda a los hombres a sentirse más seguros y a tener éxito con las mujeres.

Eran las tres en punto de la madrugada del sábado, cuando dentro de un boliche céntrico de la Capital, un grupo de cinco jóvenes, apoyados sobre la barra del lugar, charlaban intercalando sorbos de cerveza y bebidas energizantes mezcladas con vodka. La imagen no aportaba ningún dato distintivo con respecto al comportamiento del resto de las personas que se encontraban en el lugar. Todos aparentaban hacer lo mismo: conversar, bailar y tomar. Pero en realidad, “el grupito de los cinco” estaba por razones que iban más allá de la recreación. En este caso, el objetivo era aprender. Pero, ¿qué cosa? Aprender a conquistar mujeres, transformando la discoteca en un escenario ideal para una clase práctica de seducción.

De esta forma, Argentina agrega así a su largo listado de cursos poco convencionales, la primera academia de seducción para hombres con el deseo o la necesidad de instruirse en técnicas de seducción, con el objetivo de poder tener una interacción normal y fluida con el sexo opuesto. La escuela lleva el nombre de Seducción Secreta y emerge con el lema: “Ser exitoso con las mujeres es una habilidad que se puede aprender como cualquier otra”.

Martín Albamonte, de 26 años, e Iván Rodríguez Duch, de 22, ambos profesores y fundadores del centro, son los encargados de instruir a los trece alumnos que una vez por semana concurren a clase. “Una de las partes fundamentales para poder tener éxito con las mujeres es trabajar e incidir paulatinamente en el estado mental, en la autoestima, en la paz interior y en el proceso de averiguación de qué es lo que realmente uno busca y necesita”, cuenta Albamonte, quien al igual que su compañero, confiesa haber sido una persona sumamente retraída, tímida e impedida a la hora de acercarse a una chica que le interesara. Pero que logró superarlo gracias a foros y bibliografía dedicada al tema.

De todas formas, estas fases son sólo componentes parciales en el antídoto contra el impedimento para seducir. Tanto Iván como Martín coinciden en identificar como denominador común del alumnado a la extrema timidez, y en algunos casos, a la baja autoestima. Por lo que no todas las indicaciones son de carácter espiritual. Hay también consejos y premisas bien puntuales que apuntan a conectar mejor con la psicología femenina: estar atentos a la moda (usar prendas llamativas para ser destacado), al lenguaje corporal (hablar siempre con una postura erguida), a los signos que nunca deben faltar (la sonrisa), ser persistentes, manejar la distancia (no ser invasivo).

Tampoco se recomienda ser pegajoso y mucho menos caer en lugares comunes, como las frases quasi prohibidas: “¿Hace mucho que venís a este boliche?” o “¡Qué lindos ojos que tenés!”, que según el dúo de docentes, entran en la lista de los out. Además, a los alumnos se les recomienda siempre ser ellos mismos pero tratando de maximizar al límite cada virtud que posean. ¡Ah!, ser indiferente también dicen que contribuye a la causa.

David tiene 28 años, ya lleva cursadas cinco clases y cuenta: “Todos los que estamos acá somos medio lentos con las minas. Me decidí a venir porque quería romper de una vez con la falta de aptitudes para relacionarme con mujeres. Había momentos que estaba con chicas, pero la timidez llegaba a tal punto que se terminaba todo ahí, porque no lograba comunicarme. El curso me ayudó bastante. En los prácticos (clases en boliches) me fue bien, conseguí un par de teléfonos y charlé con un grupo de chicas. Y todo, por más absurdo que parezca, lo generé yo. Igual esto no es algo de un día para el otro, lleva su tiempo”.

El curso de seducción consiste en diez clases y cada una de ellas ocupa una temática distinta e individual: una de introducción, otra de mentalidad y conocimiento, seguida por una de decisión. Luego es el turno de la de preacercamiento, para luego llegar al acercamiento. Mientras que, las tres últimas son las de selección, conexión emocional y citas y relación. En tiempos de relaciones frívolas y virtuales, uno pensaría que los cursos de erotismo, sexo, y hasta de besar quedaron un poco relegados. Pero, la timidez y la falta de autoestima nunca pasan de moda, es más, hoy en día se sitúan a la cabeza de cualquier lista.

Por Santiago Murga. De la Redacción de Clarín.com

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